La salsa mostaza y miel es una receta rápida, cremosa y muy versátil que puedes preparar en apenas 5 minutos. Combina el punto ácido y ligeramente picante de la mostaza con el dulzor natural de la miel, creando una salsa perfecta para ensaladas, pollo, salmón, carnes, verduras asadas o bocadillos.
Resumen de la receta
- Tiempo de preparación: 5 minutos
- Dificultad: fácil
- Raciones: 4 personas
- Textura: cremosa
- Ideal para: ensaladas, pollo, salmón, carnes, verduras y bocadillos
- Miel recomendada: miel de mil flores, miel de romero o miel de azahar
En este artículo vas a aprender a hacer salsa mostaza y miel casera paso a paso, con las proporciones correctas, trucos para que quede cremosa, variantes según el plato y consejos para conservarla. Todo con ingredientes sencillos y sin complicaciones.
Si quieres profundizar más en el uso de la miel en cocina y conocer mejor sus variedades, aquí tienes la guía principal: «Todo sobre la miel: guía completa».
Qué es la salsa mostaza y miel y por qué funciona tan bien
La salsa mostaza y miel es una emulsión sencilla en la que se combinan ingredientes muy básicos, pero con personalidades opuestas:
la mostaza, con su punto ácido y ligeramente picante,
y la miel, que aporta dulzor, cuerpo y suavidad.
El éxito de esta salsa está en el equilibrio perfecto entre dulce y ácido. La miel redondea la intensidad de la mostaza y hace que el conjunto resulte más agradable al paladar, sin necesidad de añadir azúcar ni otros edulcorantes.
Por qué usar miel y no azúcar
La miel no solo endulza. También aporta una textura más cremosa, ayuda a emulsionar mejor la salsa y añade matices de sabor que el azúcar no tiene.
Receta de salsa mostaza y miel casera paso a paso
Para preparar una salsa mostaza y miel equilibrada, lo importante es respetar la proporción entre mostaza, miel, aceite y acidez. Esta receta queda cremosa, suave y con un punto dulce muy agradable.
Ingredientes
- 2 cucharadas de mostaza Dijon o mostaza antigua
- 1 cucharada de miel natural
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra suave
- 1 cucharadita de vinagre de vino, vinagre de manzana o zumo de limón
- Sal y pimienta al gusto
Preparación
- Pon la mostaza y la miel en un bol pequeño.
- Mezcla bien hasta que ambos ingredientes queden integrados.
- Añade el aceite poco a poco mientras remueves con una cuchara o varilla.
- Incorpora el vinagre o el limón al final.
- Prueba la salsa y ajusta con más miel, mostaza o acidez según el plato.
- Deja reposar unos minutos antes de servir para que el sabor quede más redondo.
Qué tipo de miel usar para esta receta
Para esta salsa conviene usar una miel equilibrada, ni demasiado intensa ni excesivamente suave. Así consigues que acompañe al plato sin «enmascarar» o «deslucir» el resto de sabores.
Una opción muy versátil es la Miel de Mil Flores, ideal para recetas de uso general.

Cómo hacer salsa mostaza y miel
Hacer esta salsa es cuestión de minutos si sigues el orden correcto.
Trucos para que quede cremosa
Mezcla primero la mostaza y la miel hasta que estén bien integradas.
Añade el aceite poco a poco, sin dejar de remover, para que emulsione.
Ajusta la acidez al final.
Tabla de usos según el plato
| Plato | Versión recomendada | Miel recomendada |
|---|---|---|
| Ensaladas | Más ligera, con más limón o vinagre | Miel de mil flores |
| Pollo | Más cremosa y suave | Miel de romero |
| Salmón | Más fresca y ácida | Miel de azahar |
| Carnes asadas | Más intensa y con mostaza antigua | Miel de castaño o encina |
| Verduras asadas | Equilibrada y suave | Miel de mil flores |
| Bocadillos o hamburguesas | Más densa y cremosa | Miel de romero |
Errores al preparar salsa mostaza y miel
Poner demasiada miel y tapar el sabor del plato.
Usar una mostaza excesivamente fuerte sin compensar.
Añadir todo el aceite de oliva (AOVE) de golpe.

Variantes de salsa mostaza y miel según la elaboración culinaria
Una de las grandes ventajas de esta salsa es que puedes adaptarla fácilmente.
Salsa mostaza y miel para ensaladas
Hazla más ligera:
reduce el aceite,
aumenta ligeramente el vinagre,
y añade una cucharada de agua si hace falta.
Para recetas con pollo
Aquí funciona mejor una versión más cremosa y envolvente.
Una miel aromática y suave encaja muy bien, como la Miel de Romero.
En elaboraciones salmón
Para el salmón, conviene un punto ácido un poco más marcado.
La Miel de Azahar (de naranjo) aporta un contraste fresco y equilibrado:
¿Se puede hacer salsa mostaza y miel sin mayonesa?
Sí, y de hecho es la versión más habitual. La receta clásica no lleva mayonesa: la cremosidad se consigue emulsionando bien el aceite con la mostaza y la miel.
Si buscas una versión más ligera:
reduce el aceite,
o añade una cucharada de yogur griego natural sin azúcar.
Cómo conservar la salsa CASERA
Guardada en un tarro hermético y en la nevera, la salsa puede durar entre 4 y 7 días siempre que se conserve correctamente:
Usa un recipiente bien cerrado.
Guárdala siempre en la nevera.
Remueve antes de usar si se ha separado un poco.
Estos consejos de conservación también te servirán para otros productos naturales: «Cómo conservar la miel natural en verano».
Qué miel elegir para cocinar (y por qué no todas funcionan igual)
Para preparar salsa mostaza y miel, lo ideal es elegir una miel natural que aporte sabor sin dominar la receta. Estas son las mejores opciones según el resultado que busques:
- Miel de mil flores: la opción más versátil. Va muy bien para ensaladas, verduras y recetas suaves.
- Miel de romero: aporta un dulzor aromático y equilibrado. Funciona especialmente bien con pollo.
- Miel de azahar: tiene un perfil más fresco y floral. Es una buena elección para salmón, pescados y aliños ligeros.
- Miel de castaño o encina: son más intensas. Encajan mejor con carnes, asados o salsas con mostaza antigua.
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Puedes ver todas las variedades disponibles e información detallada de cada una aquí: «Tipos de miel: descubre todas sus variedades, sabores y beneficios».
Dónde comprar miel de calidad para hacer salsa mostaza y miel o consumir a diario
La salsa mostaza y miel es una receta sencilla, rápida y muy agradecida. Con pocos ingredientes y una buena miel puedes transformar platos cotidianos en algo especial.
Para que la salsa quede realmente bien, la miel importa. Elegir miel con origen claro y trazabilidad marca la diferencia en sabor y textura.
En Miel Abejarana, cada paso —desde la recolección del néctar hasta el envasado final— se realiza de manera artesanal, manteniendo intactas sus propiedades naturales. No aplicamos procesos de pasteurización ni filtrados agresivos: eso permite conservar sus vitaminas, enzimas, polifenoles y minerales naturales, esenciales para disfrutar de todo su valor nutritivo.
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Preguntas frecuentes sobre salsa mostaza y miel
No hay una única proporción perfecta. La base suele ser 2 partes de mostaza por 1 de miel, pero puedes ajustarla según prefieras la salsa más dulce o más intensa.
Sí. La miel cruda funciona perfectamente en esta receta y aporta más matices de sabor.
La mostaza Dijon y la mostaza antigua son las más utilizadas. La elección depende de si prefieres una salsa más suave o con más carácter.
Más dudas habituales sobre esta receta
Sí. De hecho, reposar unas horas en la nevera ayuda a que los sabores se integren mejor.
Como cualquier salsa, depende de la cantidad. Bien dosificada, es una opción razonable dentro de una alimentación equilibrada.
Ensaladas, pollo a la plancha, salmón al horno, verduras asadas e incluso como salsa para bocadillos.

